martes, 31 de mayo de 2011

Diego Cojones de chico

Diego Cojones de chico


Diego ya en su madurez a menudo contemplaba, desde cualquier cerro el perfil de su pueblo, le gustaba hacerlo en las puestas de sol 
y se acordaba de su niñez y de una señora oscura y siniestra, que a veces lo visitaba, y lo envolvía en soledad, que precisamente era el nombre de esa mujer.
Diego se acordaba mucho de su madre, una buena mujer, pero con sus quehaceres, su afición a la música sacra y esa relación extraña que llevaba con er señó Chitón, se dio cuenta Diego que no estuvo tan bien atendido como él hubiera querido,y su padre ,hombre rudo, y tan metío en faena con la cocina y esos viajes y esas escapadas a Cai  hizo que tuviera una infancia desolada.


Un día, se acordó de un amigo inseparable e incondicional,un cachorro de galgo que encontró  abandonado en la calle y que le puso de nombre "Chacatán", al cual adiestro de una forma magistral 
Vease a Diego en su niñez y su  perro Chacatan
le enseño a temerle a los migueletes a dar la patita, a cargar café,trigo y tabaco por las noches y era la gran fortuna de su infancia y que nunca se despegaba de él y que a causas de las beatonas de San Telmo hizo que esa relación se rompiera, cuando Diego fue internado en un hospicio por una de sus trastadas y por esto fue separado de su amigo que lo espero durante meses a las puertas de aquel recinto, de murallas altas, hasta que un día se canso y no volvieron a verlo mas.
En una de sus torpes fugas ,le pareció escuchar sus ladridos y sus llantos, que jamas se puede quitar de su cabeza y que le hace ponerse triste.
Su madre iba a visitarlos algunos domingos y le decía que su padre preguntaba mucho por él y entre los dos trataban de convencerlo de que este internado lo combertiria en un hombre de provecho.
Diego luchaba contra esos momentos de tristeza intentándose acordar de algunos que fuesen felices en su vida, y se acordaba de una mañana de reyes que le habían puesto, los reyes magos, los mejores regalos que había recibido jamas,siete bolitas confitá y un caballo de cartón del 12.
Además Diego se acordaba de una niña de su edad que se llamaba Blasina, y que vivía en una calle donde había muchos jardines, una calle que al final se convertía en anchos caminos de arena y de árboles de buenas sombras y que conducía a Medina.Diego aún no sabia la diferencia entre el amor,el cariño y el afecto, y esa cara de la niña lo confundía terriblemente por la fascinación que tenia por ella y no se explicaba que él a su perro también lo quería pero sin lograr asimilar la diferencia entre la cara de la niña y la del perro, por eso se reía interiormente cuando trataba de recordar  como siendo niño confundía el amor que le tenia a Blasina y el que le tenia a su perro Chacatán.
Allá por los campos,Diego paseaba con su perro y  cuando veía un conejo le gritaba : Chacatan "gusta con eh" y a la mijita venia el perro con el conejo en la boca. Chacatán era un perro muy inteligente y poco hablador que mas se le puede pedir a un  buen amigo. Diego con Chacatán se sentía libre  y pensaba que con su compañía  nunca tendrá las visitas de la señora oscura.
Pero el amor que sentía por Blasina,lo cautivaba y lo ataba y le hacia sentirse otra vez triste y nostálgico.
Continuara....
                     
                            Indio Chivato colaborador.

1 comentario:

  1. Espero el siguiente capitulo con mucho interes.

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